Gaudete

Esperanza. Sentido. Discernimiento.
¿Qué es Gaudete? Somos un equipo formado por más de treinta investigadores de la Universidad Pontificia Comillas y profesionales de entidades colaboradoras, unidos para ponernos al servicio de la sociedad y hacer frente a la crisis del Covid-19. Con un enfoque interdisciplinar, tratamos de abordar la crisis como un todo. La investigación es nuestra mejor arma, y el Modelo Gaudete de predicción que hemos desarrollado nos permite comprender mejor la evolución de la pandemia y el impacto de las principales medidas de contención para dotar a la población de criterios basados en el rigor científico que ayude a afrontar lo que está ocurriendo y lo que está por venir. Mediante la promoción de proyectos también ofrecemos ayuda de manera práctica. En definitiva, tratamos de dar Esperanza, Sentido y Discernimiento a la sociedad.
Líneas de Trabajo
PERSPECTIVAS

Nuestros investigadores ponen toda su experiencia y conocimiento a disposición de la sociedad, tratando de arrojar algo de luz ante tanta oscuridad y dotar a la población de criterios basados en el rigor científico que ayuden a afrontar lo que está ocurriendo y lo que está por venir. Para ello cuentan con el apoyo del Modelo Gaudete de predicción que hemos desarrollado, que nos permite comprender mejor la evolución de la pandemia y el impacto de las principales medidas de contención


Clic para ir a la línea de trabajo
PROYECTOS

Desde Gaudete impulsamos y dinamizamos proyectos que ayuden a mitigar los efectos de esta pandemia a nivel sanitario, social y económico. Para ello exploramos nuevas sinergias entre el ámbito empresarial y académico para llevarlos a cabo y prestar un servicio a la sociedad en diversos frentes, en un tiempo de extrema necesidad.


Clic para ir a la línea de trabajo
INVESTIGACIÓN

La investigación es el día a día de nuestros investigadores que, ante la adversidad, han enfocado sus esfuerzos en comprender y explicar las dimensiones y alcance de esta pandemia desde múltiples perspectivas a través de distintos proyectos de investigación.


Clic para ir a la línea de trabajo



Que esto no vuelva a pasar
The Avalon Company - Clodos Technology - IIT (Comillas) - Largoiko - SERMAS

A muchos nos ha sorprendido una pandemia para la que parece que nuestra ciencia y tecnología tiene respuesta. Respiradores, mascarillas, productos químicos para la desinfección son nuestros aliados, pero han aparecido problemas insospechados en la puesta en práctica de estas soluciones, que queremos esbozar aquí brevemente.

En esta reflexión presentamos tres experiencias que han unido a empresas y personas en paralelo con el fin de dar esperanza y sentido.


Primera colaboración: dotando de protección al sanitario

Las primeras medidas de contención que aparecieron fueron los EPI's, y en particular algo tan sencillo como mascarillas y pantallas e incluso batas. Tal fue la demanda que no había suficientes, así que miles de voluntarios anónimos pusieron a disposición de la sociedad su tiempo, su dinero y su entusiasmo por abastecer a los que más lo necesitaban, el personal sanitario. Unas se están confeccionando por costureras profesionales o aficionadas, otras se fabrican con métodos más innovadores como la fabricación aditiva. Unas son trabajo anónimo de miles de manos, organizadas entre amigos e incluso redes sociales, muchas veces apoyados por protección civil, otras son industrias y empresas que redirigen su producción hacia lo que la sociedad demanda. ¿Por qué entonces en los Hospitales se ha preferido dejar a miles de sanitarios sin protección? La respuesta es la misma en todos sitios. No son mascarillas homologadas, aunque sin embargo han protegido a aquellos sanitarios en Centros de Salud que sí las han usado, porque se ha constatado que NO se han infectado.


Mascarillas, protege “orejas”, y soportes para pantallas.


Esta situación nos permite plantear tres cuestiones:
  1. Requerir especificaciones es muy adecuado cuando las cosas van bien, pero en un Estado de Alarma como el que estamos viviendo quizás se podría plantear la prioridad de proporcionar alguna protección, aunque no homologada aún, antes que permitir que la exigencia del cumplimiento de las especificaciones lleve a la falta de protección.

  2. En este tipo de situaciones, es muy importante invertir esfuerzos en disponer de procesos para una homologación ágil, pero eficaz.

  3. También podemos plantearnos la conveniencia de facilitar la utilización de productos que, además de dar una respuesta rápida, permitan ser reutilizados, en lugar de obligar a reutilizar material que, si bien está homologado, sólo lo está para un uso.


Segunda colaboración: ayuda al paciente dotando de medios al sanitario

Tras la protección del sanitario, llega el momento de la asistencia al paciente. Hagamos un poco de historia. El 9 de marzo por la tarde, se anunció públicamente en la televisión la suspensión de las clases en los centros educativos a partir del miércoles 11 de marzo. Empezó a crecer desorbitadamente el número de personas ingresadas, personas afectadas, incluso fallecimientos. La alarma. El sistema sanitario estuvo a punto de colapsar porque no había ni sitio ni equipos humanos y/o técnicos para atender a tanto enfermo. La atención a una neumonía que en otro momento podría haberse tratado, pasó a depender de la edad. Se empezaron a tomar duras decisiones para la elección de qué paciente era prioritario en el uso de Respiradores. La situación era tan humanamente demandante que surgieron multitud de iniciativas que planteaban soluciones potencialmente viables. Quienes planteaban estas iniciativas disponían de la ciencia y la tecnología, contactaron con sanitarios, Hospitales y Centros de Salud de reconocido prestigio. Elaboraron propuestas. Pero, una vez discriminadas las soluciones realmente de aporte, con muy buen criterio, deben pasar un proceso de validación. El problema reside en los plazos, en los recursos para conseguir la validación, en los pocos laboratorios reconocidos disponibles. Persiste una gran confusión y todo está tan indeterminado que no hay arrojo en las decisiones burocráticas. Todo es cambiante y nadie da un paso adelante. En particular, Largoiko terminó su prototipo en una semana, lo presentó … y dos semanas después, sigue sin poder utilizarse. No hay impedimento técnico, todo es un limbo que no acierta a encontrar la salida.

Se comprende que son días complicados y que la asignación de recursos es limitada, pero no deja de dar un cierto “coraje” que, en dos semanas, una empresa navarra, Largoiko, haya desarrollado una solución robusta, industrial, técnicamente sólida; y, sobre todo, que responde a lo solicitado por los médicos; y que, tras aparentemente conseguir lo pretendido, no quede otra opción que quedarse parado esperando, no sabiendo muy bien a qué.

Respirador de Largoiko.


Se tiene la ciencia, la tecnología, las posibilidades. Es cierto que no era una situación predecible, pero no es momento de buscar errores, sino de ver soluciones y sacarlas adelante.


Tercera colaboración: cuidando y limpiando el entorno para la no propagación

Pero esto no acaba ahí. Hay empresas españolas, como CLODOS Technology® junto con Servicios Técnicos de Canarias SLU, empresa española y premiada con proyectos de i+D+i europeos, que han desarrollado desde hace más de 20 años una gama diversa de marcas comerciales basadas en dióxido de cloro puro y estable. El dióxido de cloro, desde hace más de 200 años, se define científicamente como la mejor materia activa de entre las existentes para eliminación sin resistencias de cualquier tipo de virus, bacterias, hongos, biopelícula de instalaciones, etc. Dicha tecnología, ahora más que nunca ofrecida y puesta al servicio de la sociedad, está perfectamente registrada y regulada en los Reglamentos Europeos de biocidas, BAUA alemán, registros españoles, certificaciones como insumo ecológico CAAE Y NOP, y autorizada y recomendada para su uso en aguas de consumo humano (EN 12671). Registrada y con resultados certificados desde hace más de 20 años en aplicaciones como alimentación, desinfección, tratamientos de aguas agrícolas, potables, legionella, veterinaria, etc.

Unidad móvil de Clodos Technology.


Es aquí cuando, aun habiendo corroborado que mediante la tecnología hemos conseguido aunar las ventajas que la ciencia siempre ha certificado, nos encontramos todavía con dificultades para poder ayudar y colaborar con nuestra sociedad ante esta situación crítica. Se está teniendo que retrasar la posible colaboración global porque se solicitan certificaciones específicas adicionales que dependen de laboratorios colapsados en la actualidad. Además, se percibe una cierta falta de interés o dificultad para adoptar la mejor solución por parte de nuestro sistema que, lamentablemente se basa casi todo en el “yo lo quiero y lo necesito, pero está subcontratado y no puedo hacer nada”.

¿Hasta dónde hemos llegado?

Lo que hace tan valiosas estas experiencias es la afluencia de personas y empresas tan dispares para aunar esfuerzos en una dirección común: poner a disposición de la Sociedad lo que cada uno sabe hacer mejor. Estas son las empresas:



A un paciente no se le puede pedir que espere unos meses hasta que el material esté homologado, el respirador haya llegado, o hayamos podido desinfectar la sala. Hay que atenderle en el momento. Es ahora o nunca, desafortunadamente.

Los equipos y productos disponibles seguro que son mejorables, pero están respondiendo a una necesidad imperiosa de actuación inaplazable. No ayuda emitir informes para amedrentar al personal indicando que el material NO homologado si se usa es bajo la responsabilidad del profesional (como si todo lo que hace un profesional sanitario no lo realizase bajo su responsabilidad). Quizás la línea de actuación debería ir por la vía de agilizar la homologación para ser más útil.

Ahora viene la parte más difícil. El discernimiento. Hemos hecho lo que hemos podido con lo que teníamos, y nos hemos encontrado barreras en etapas antes impensables: homologaciones lentas, normativa obsoleta y totalmente fuera de la realidad, descoordinación entre organismos. Las soluciones se han frenado, no se ha avanzado. Llega el momento de recoger la experiencia, recapacitar y discernir qué podemos hacer para que esto no vuelva a pasar.








¿Qué sentido tiene todo esto?


Hace unas semanas que nuestras ciudades y pueblos han sido cubiertos con un manto de dolor y sufrimiento, un manto que nos encoge el corazón y nos llena el alma de piedras, aunque intentemos distraernos y ocupar nuestra mente en otras cosas. Los números son terribles, y detrás de cada número hay muchas historias de dolor, por la pérdida, por la lucha y el fracaso, por la derrota, por la soledad, por la impotencia... El peor de los sufrimientos es el que se percibe como inútil, como arbitrario, desde el sinsentido.

Además, nos enfrentamos a un enemigo invisible que no conocemos bien aún, pero que puede arrebatarnos la salud e incluso la vida, la nuestra o la de los nuestros. Cada día nos muestra que es un enemigo poderoso, cada día cambia el escenario, sin casi tiempo para adaptarnos al anterior, sin casi tiempo para elaborar nuestros duelos. No es fácil acostumbrarse al miedo que produce la amenaza constante, la incertidumbre, lo desconocido.

El dolor y el miedo son nuestros compañeros desde hace semanas, pero no son la última palabra. El dolor y el miedo nunca son la última palabra en la experiencia humana. El ser humano tiene una capacidad extraordinaria para sobreponerse al espanto, al horror, al sufrimiento, una capacidad extraordinaria para encontrar luz en medio del pozo oscuro, para encontrar sentido en las circunstancias más adversas.

En este proyecto vamos a combatir el miedo y el dolor inútil. En primer lugar, ayudando a conocer mejor al virus, reduciendo incertidumbres, arrojando luz a esta nueva realidad que estamos enfrentando. Decía Leonardo da Vinci que “La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable”. Lo mejor de la razón humana se pone ahora al servicio de la sociedad, para ayudar a conocer, a predecir, a explicar… ciencia, en definitiva, ciencia en estado puro.

En segundo lugar, ayudando a superar el dolor, ayudando a comprender que todo este sufrimiento no es inútil, ayudando a descubrir, en cada uno, el significado de esta angustiosa experiencia. Vamos a ir descubriendo las numerosas fuentes de sentido que, si estamos atentos, podemos ir encontrando en nuestra experiencia con el virus, con la enfermedad, con la amenaza, con la muerte. Vamos a ir conociendo los caminos que pueden llevarnos a salir de esta crisis más fuertes, más conscientes, más maduros.

Este es el momento de la comunidad. Este es el momento de mostrar de lo que somos capaces los seres humanos cuando colaboramos juntos, cuando construimos juntos, cuando peleamos juntos. De momento, estas primeras líneas para presentaros a esta pequeña comunidad, la de los investigadores del proyecto Gaudete, que hemos decidido que el mejor servicio que podemos hacer ahora a la sociedad es trabajar juntos para ofrecer ciencia, sentido y esperanza cuando más falta hace, en mitad de la tormenta.

Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos (Apuleyo)
17/04/2020







Contacta con nosotros
EMAIL
proyectogaudete@comillas.edu
ADDRESS
C/ Alberto Aguilera 23,
Madrid, España
@PGaudete
Contacto
NOMBRE
EMAIL
TEMA
MENSAJE